Dolor irruptivo

El dolor irruptivo es un dolor de intensidad alta (por encima de 7, teniendo en cuenta que 10 es la intensidad de dolor mas alta que se puede experimentar).

Suele tener una duración corta, con una media de 30 minutos y se presenta a pacientes con cáncer (entre el 40 y el 80%), aunque tengan el dolor de fondo aceptablemente controlado con un analgésico.

Se suele presentar de forma espontánea y en muchos casos sin previo aviso, aunque puede estar relacionado con algunos movimientos.
Puede tener diferentes causas; por efecto directo o indirecto del propio cáncer, como efecto del tratamiento o de otra enfermedad diferente al cáncer como artritis.

Este dolor agudo e intenso no significa que su enfermedad se esté agravando.

La primera vez que se presenta el dolor irruptivo por cáncer es muy alarmante y genera una gran preocupación en el paciente y en sus familiares y amigos, por lo que queremos dar algunas recomendaciones sencillas pero, sobre todo, queremos transmitir la esperanza de que hay alternativas terapéuticas para reducir y controlar este dolor.
En primer lugar vaya a su médico, al que le está tratando su enfermedad, al oncólogo o al radioterapeuta y cuéntele con todo detalle cómo se presentó el dolor, cuál fue su duración, la intensidad (de 0 ausencia de dolor hasta 10 el máximo dolor soportable.
Su médico tiene diferentes armas terapéuticas que puede prescribir ajustándolo a su caso particular.
Puede modificar la dosis o cambiar el analgésico que ya está tomando para el dolor de fondo.
Puede añadir un analgésico potente de acción corta (llamado dosis de rescate).
Puede recomendar algunas actividades que mejoran como ejercicios de relajación, calor o frío, masaje, etc.
Para algunos casos concretos se pueden aplicar técnicas de bloqueos nerviosos, aplicados por especialistas de dolor.
Una recomendación general: confíe totalmente en su médico, cuéntele con detalle todo lo que le pasa; si el analgésico que le receta no tiene el efecto deseado  o si tiene algún efecto secundario vuelva a su médico.
De esta comunicación y de que su medico conozca todos los detalles, depende que el tratamiento y los consejos que le proporcione le sirvan para mejorar y controlar su dolor.