Experiencia en el tratamiento de pacientes con dolor oncológico refractario con infusión intratecal de ziconotide y morfina

15 de mayo de 2017

 

Selección y comentarios: Dra. Inmaculada Herrador Montiel

“La infusión intratecal estaría indicada cuando las necesidades de opioides son altas de tal manera que los efectos secundarios le restan calidad de vida a nuestros pacientes o bien cuando no se ha conseguido un adecuado manejo analgésico con el tratamiento del 3er escalón de la OMS junto con coadyuvantes.

En caso de que la expectativa de vida sea mayor de 6 meses, podríamos usar sistemas espinales completamente implantables: una bomba subcutánea programable con flujo fijo o variable conectada a un catéter intraespinal. Las posibilidades farmacológicas son múltiples y la ventaja es que nos permite disminuir la dosis de opioides, añadir otros como los anestésicos locales, clonidina, ziconotide…y por lo tanto, en los casos de que existe componente neuropático del dolor, el control del mismo es más adecuado. Para ello un comité de expertos realiza y supervisa periódicamente un consenso polianalgésico publicado en la revista de neuromodulación, en el que se establecen las líneas de estrategia para la administración de fármacos por vía espinal.

En este artículo se evalúa la eficacia del Ziconotide intratecal en 8 pacientes con dolor crónico oncológico y concluye en base a su experiencia clínica, que es un fármaco que consigue un mejor control del dolor neuropático oncológico en aquellos pacientes en los que la morfina sola ha sido insuficiente.”

Escribir comentario